Statement of CASA’s Executive Director Gustavo Torres on the Death of Freddie Gray

Posted April 27, 2015 /

Declaración del Director Ejecutivo de CASA, Gustavo Torres sobre la muerte de Freddie Gray

(Baltimore, MD)- CASA, la organización Latina y de derechos de los inmigrantes, más grande en la región, condena la muerte de Freddie Gray. Su muerte bajo custodia de la policía por heridas en la medula espinal son una prueba de la cultura de impunidad dentro de la policía y es un ejemplo de las malas prácticas que dejan a muchos jóvenes de color víctimas de las personas que han jurado protegerlos. CASA en nombre de sus 70,ooo miembros expresa su profundo pesar por el sufriendo de la familia Gray de la comunidad Sandtown-Wichester y pide a Maryland tomar acción para combatir la epidemia de racismo que hay aquí y en otros lugares.

Después de días de protesta, de consultas con organizaciones hermanas y de discusiones internas con miembros de CASA que han estado involucrados en rendición de cuentas de la policía, se ha decidido que CASA se centrara en avanzar un conjunto de reformas políticas que no han sido actualizadas en mucho tiempo. Aunque la ciudad de Baltimore y Maryland nunca debieron llegar hasta este punto, esperamos que la trágica muerte de Sr. Gray y la indignación pública agilicen la respuesta política que vergonzosamente ha faltado.

Más de una docena de proyectos de ley que han comenzado a abordar una reforma al disfuncional marco de ley que provee mucha protección a la policía y poca justicia para las víctimas, se han quedado estancados en el comité Judicial de la Cámara y/o en el comide de Procedimientos Judiciales del Senado. Cada comité ha tenido miembros profundamente comprometidos con la reforma, desafortunadamente ese compromiso no fue compartido por el liderazgo legislativo. Después de largas horas de audiencia donde la policía que se encontraba en el público se burlaba de madres que testificaban sobre la muerte de sus hijos, nuestros miembros le piden al Gobernador que tomo acción ya que claramente la legislatura demócrata a un no está preparada para hacerlo.

En conjunto con la conferencia estatal de NAACP,  ACLU de Maryland, líderes religiosos y muchos otros, le pedimos al Gobernador Hogan lo siguiente:

  1. Solicitar y financiar al procurador General una investigación independiente sobre los incidentes de lesiones y/o muerte de personas bajo custodia de la policía en el Estado, así como investigar cualquier caso donde se haya reportado lesiones o muerte de un civil u oficial durante el desempeño de los deberes de la policía.
  2. Convocar a la Asamblea General a una sesión especial para revisar el acta de derechos para oficiales y otras áreas donde la ley provee protección aquellos que aplican la ley erróneamente.
  3. Convocar a un panel que formule recomendaciones para la acción ejecutiva y un remedio legislativo, y
  4. Utilizar todos los recursos disponibles para apoyar y ayudar durante el proceso de desarrollar una estrategia que se concentre en reurbanización especialmente en las áreas de vivienda, educación, empleo y viabilidad económica.

En la ciudad de Baltimore, la alcaldesa Stephanie Rawlings-Blake ha demostrado un compromiso real para hacer frente a los problemas estructurales que pone a tantos residentes de la ciudad en riesgo de la mala conducta de la policía. Y aunque esta crisis evidentemente no es únicamente de la ciudad de Baltimore, la legislatura estatal se ha negado a ayudarla para resolverlo, por lo que Baltimore lo debe hacer todo lo que se pueda. Junto con BMorre United, y una coalición de organizaciones locales que trabajan por la justicia en Baltimore, pedimos que:

  1. La oficina de la alcaldesa y la oficina del fiscal estatal Mosby investigue agresivamente por qué Freddie Gray fue perseguido y asesinado por la policía. Así mismo que se le responsabilice a los oficiales de la policía que cometieron o no reportaron actos ilegales.
  2. También pedimos a la alcaldesa, al Comisionado de la Policía y al Fiscal estatal respaldar públicamente las reformas al Acta de los derechos de los oficiales, las cuales se buscaron pasar en la última sesión legislativa.
  3. Apoyamos la investigación del Departamento de Justicia a las prácticas de la policía de la ciudad de Baltimore y así como a la petición a la Alcaldesa y del comisionado de la policía de investigar y dar acceso a materiales y entrevistas para la misma.
  4. La conversación sobre la reforma en Maryland ha sido sorprendentemente unilateral. Ya que representantes de las fuerzas del orden se opusieron en repetidas ocasiones a cualquier reforma legislativa, por lo que pedimos a la Alcaidesa sentar a todas las partes e iniciar una conversación al respecto.

La devaluación oficial y pública de las vidas de personas de color es uno de muchos síntomas de un trabajo sin terminar del movimiento de los derechos civiles, que nuestra comunidad latina comparte con nuestros hermanos y hermanas afroamericanos. Lloramos por Freddie Gray y reiteramos nuestro compromiso con el anti-racismo y pedimos un cambio permanente en las estructuras de opresión en Baltimore y en todo el estado, porque reconocemos que la muerte de Freddie Gray a manos de la violetica policial no está aislada a la falta de escuelas de calidad o a las oportunidad económicas en la comunidad, o a las malas prácticas de la policía, o al encarcelamiento de un gran número de personas de color en nuestro actual sistema de justicia penal.

 


 

 

(Baltimore, MD)- CASA, the region’s largest Latino and immigrant rights organization, condemns the killing of Freddie Gray. His death in police custody from a severe spinal injury evidences a culture of impunity on the part of law enforcement and is an extreme example of the daily practices that leave young people of color victimized by the people sworn to protect them. On behalf of its almost 70,000 members, CASA expresses its deepest regrets for the suffering of the Gray family and the broader Sandtown-Winchester community and calls on Marylanders to address epidemic racism here and elsewhere.

Across many days of protests, consultations with partner organizations, discussions with CASA members who have led on issues of police accountability, and reflections of the failure to act in just this last state legislative session, CASA will focus on moving forward a set of political reforms that are long overdue. And while the City of Baltimore and the State of Maryland never should have reached this point, we hope that Mr. Gray’s tragic death and the public outrage in response will galvanize the policy response that has been shamefully lacking.

More than a dozen bills that would have begun to address a deeply dysfunctional legal framework that provides far too much protection to police and scant justice for victims stalled in either or both the House Judiciary Committee and the Senate Judicial Proceedings Committee. Each committee had members deeply committed to reform. Unfortunately, that commitment was not shared by legislative leadership. After sitting through countless hours of hearings in where uniformed police sat in audiences and openly mocked mothers testifying about the deaths of their sons, our members are calling on the Governor to take action because clearly a Democratic legislature is unprepared to.

Together with the State Conference of the NAACP, the ACLU of Maryland, faith leaders, and many others, we call on Governor Hogan to:

  1. Request and fund the Attorney General to begin an independent investigation into the incidents of injury and/or death of persons while in police custody across the State, and any other reported instances of injury or death of civilian or officer in the performance of police duties;
  2. call for a Special Session of the General Assembly to overhaul the Law Enforcement Officers Bill of Rights and other areas of law that have provided a cone of protection to outlaw actors in law enforcement;
  3. convene a blue ribbon panel to formulate recommendations for executive action and legislative remedy, and
  4. Utilize the full resources at his disposal to support and assist in the development of a thorough, comprehensive urban redevelopment strategy that will target the concerns of housing, education, employment and economic viability that place communities at risk.

In Baltimore City, Mayor Stephanie Rawlings-Blake has shown real commitment to addressing the structural problems that put so many city residents at risk of police misconduct. And while this crisis is certainly not just a Baltimore City crisis, the state legislature has already refused to help her resolve it so Baltimore must do what it can to address it locally. Together with BMore United, a coalition of local grassroots organizations working for justice in Baltimore, we ask that:

  1. The Mayor’s office and that of State’s Attorney Mosby must aggressively investigate why Freddie Gray was chased and killed by the police and hold officers who committed or failed to report the commission by others of illegal acts to the highest level of responsibility.
  2. We also call on the Mayor, the Police Commissioner, and the State’s Attorney to publically endorse the state reforms to the Law Enforcement Officers Bill of Rights that were sought last session and lobby for their passage.
  3. We support the Department of Justice investigation into Baltimore city police practices and call on the mayor and police commissioner, who requested the investigation, to provide access to materials and interviews to facilitate the investigation.
  4. Finally, the conversation on reform in Maryland has been astonishingly one-sided. Comforted by legislative inaction, the Fraternal Order of Police or other representatives of law enforcement repeatedly opposed any legislative reforms. We ask the Mayor to bring all parties to the table to start the conversation.

An official and public devaluing of black lives is just one of many symptoms of the unfinished business of the civil rights movement that Latinos share with our African-American brothers and sisters. We weep for Freddie Gray and recommit to grassroots anti-racism organizing for permanent change in the structures of oppression in Baltimore and across the state, because we recognize that Freddie Gray’s death by police violence is not isolated from lack of quality schools or economic opportunity in his neighborhood or from policies and practices of over policing and over incarceration of black and brown men in our criminal justice system.